Isabel García Tejerina, secretaria general de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente
ABC Punto Radio celebró en Zaragoza un interesante desayuno, en el que la invitada fue Isabel García Tejerina, secretaria general de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente. En él se aportaron claves muy relevantes para seguir la pista al futuro de la Política Agraria Común (PAC) y a la estrategia española. Todo ello en un momento clave para su definición y en un año en el que se cumple medio siglo desde su constitución.
Los retos de las negociaciones de la PAC son diversos. Para empezar es necesario conseguir una posición conjunta de España. Lo que en otros países es tarea fácil, en España suele ser un difícil reto, dada la singularidad política de nuestro estado de las autonomías. En este caso sí se ha logrado lo que ya es un importante avance para mantener una posición firme y sin fisuras. Una posición conjunta que fue aprobada el pasado 15 de junio en Conferencia Sectorial. Este acuerdo facilitó la comparecencia, a petición propia, del ministro de Agricultura, Arias Cañete, en la comisión de Agricultura, Alimentación y Medioambiente.
Sin embargo, para conseguir resultados satisfactorios en esta importante negociación es también necesario estrechar relaciones con la propia comisión y buscar alianzas con aquellos estados que defienden intereses comunes a los nuestros. Son por tanto tres patas que dan estabilidad a un taburete que se apoya en un suelo muy irregular.
Hay que tener en cuenta que se está negociando la PAC a la vez que el marco financiero, lo que hace especialmente complejo el proceso. La posición española es clara, se deberá reducir el presupuesto comunitario, pero no el de la PAC. En cualquier caso y de cara a que los recursos económicos sean lo más eficientes posibles, una prioridad que se ha marcado el Ejecutivo es ajustar la superficie productiva. En el momento actual existe una gran cantidad de superficie no productiva que es beneficiaria de ayudas de la PAC, lo que reduce el montante por hectárea que recibe el sector agrario en activo.
Ajustar esta superficie de referencia a la que realmente conforma el tejido productivo agrícola y ganadero es una condición necesaria para maximizar la eficacia de las ayudas públicas.
Otros asuntos que fueron tratados en este desayuno también fueron de máximo interés para el sector. La semana pasada en este mismo espacio analizábamos el problema del IVA para agricultores y ganaderos y planteábamos la negociación del IVA compensatorio como única forma de paliar su efecto. Ya no hace falta negociación. La secretaria general anunció que se va a subir dos puntos el IVA compensatorio para agricultores, ganaderos y pescadores.
Una iniciativa tomada de forma inmediata por el gobierno, ante un problema sectorial excepcional.
Otro dato llamativo y no menos preocupante por conocido, es la escasa concentración de oferta del sector. Mientras que en Holanda dos cooperativas mueven 16.000 millones de euros al año, en España para gestionar 20.000 millones de euros existen 4.000 cooperativas. La realidad es que sobre este asunto la administración nacional y regional pueden y deben trabajar, incentivar y favorecer los procesos de concentración, pero en último término, debe ser el propio sector quien tome las decisiones y vaya dando pasos rápidos y grandes. Falta mucho para llegar a una situación como la de buena parte del norte de Europa, donde es la oferta la que domina, al estar más concentrada que la propia demanda.
De la misma manera, para poder dar estabilidad al mercado es necesario reformar el marco regulatorio de las interprofesionales. Es prioritario conseguir que la interpretación de la norma sea clara y evite acciones de la Comisión Nacional de la Competencia que paralicen cualquier intento de aproximar posiciones entre los diferentes agentes de la cadena.
En definitiva, hay que favorecer la coordinación de los agentes económicos y dotar de suficiente transparencia al mercado como para que los márgenes de los agricultores y ganadores garanticen una renta mínima.